sábado, 30 de enero de 2010

¡¡¡Feliz año nuevo!!!

Muy buenas a todos y, ante todo -aunque con un poco de retraso- feliz veinte-diez. La verdad es que hace mucho que no me paso por el Blog y, durante este tiempo los cambios han sido muchos y de categoría. Ya se sabe que año nuevo, vida nueva. Y si bien yo sigo más o menos haciendo lo mismo, es decir, estudiando inglés básicamente, decidí que necesitaba algo más. Y ése algo más es que me he mudao a un piso.

El pisito, porque es bastante canijo, las cosas como son, está no muy lejos del hostel. A ver... ya que me conozco la zona, pues para qué cambiar, digo yo. Y lo comparto con una coreana -Yun-Mi- y una lituana -Simona. Bastante majas, lo poco que las trato, porque están todo el puto día en sus cuartos, pero bastante cerdas -sobre todo Simona. Estoy seguro de que si mi padre leyera esto, me apuesto a que pensaría algo así como: "Mira tú quién va a hablar". Pues eso (y esto lo añado yo), que manda güebos.

Pero sí, la verdad es que estoy contento. Contento, porque por fin puedo dormir a pierna suelta sin que ningún cabrón Pedro Sartén acomplejao me despierte ochenta veces cada noche. Contento, porque tengo mi propio espacio; el equipito de música, un escritorio, un ordenador que me compré en el mercadillo que hacen los domingos en el párking de Leith (léase "liz"o, en polaco, "lif", pero no "leiz", por favor) street y una butaca que cuando estoy cansado me siento en ella a escuchar música o la radio... y como un marqués, oiga. Además, ahora me puedo permitir el lujo de dejar comida en la nevera y, con permiso de Mickey -sí, para ser un piso en Edinburgo parece ser que tiene que haber ratones-, pues nadie me la toca.

Pero no, ahí no acaba la cosa. Como muchos de vostoros ya sabéis, ¡¡¡APROBÉ EL FIRST!!! Sí, vale, con la banda C, que es la más cutre. Pero eso sí, me quedé a un punto de la banda B y estoy seguro que si la tiparraca que me evaluó el Speaking me hubiera dado más bola, en lugar de una B tendría una A o, al menos, me hubiera quedado cerca. En fin... qué se le va a hacer. De todos modos, me da igual. No lo buscaba, no era el objetivo y, sin embargo, lo tengo. Lo peor de este asunto es que ahora me toca invitar a Gracia a una mariscada... mmmm... ejem. La próxima vez confiaré más en mí mismo y las invitaciones a marisco las dejaré para cuando vaya al espacio en plan turista ricachón.

En fin, chavalines, que eso. que feliz año y que lo mejor del 2009 sea lo peor que os pase en 2010. ¡¡¡A cuidarse!!!